Cosas difíciles para el corazón infantil

Cosas difíciles para el corazón infantil

Para medir que esta pandemia no ha sido difícil sólo para nosotros los adultos, basta con ponernos en los zapaticos de las niñas y los niños

A quienes  esta situación los tomó lejos de sus padres y madres como consecuencia  de las dificultades entre sus padres o con su cuidado y por eso fueron llevados a Instituciones, como la nuestra, para su custodia, mientras se resuelve la situación que provocó esta medida.

La ley es dura “Dura Lex” dicen, asumir de manera generalizada esta situación, conlleva un grave problema, el niño y la niña, quedan a merced de las disposiciones respectivas, a pesar de las buenas intenciones que las asisten. Su particular mirada no es tomada en consideración a pesar de esas lágrimas que no pueden ocultar lo que su sabio corazón siente y no logra entender esas disposiciones de la dura Ley ¿Será qué tiene corazón, para así poder dirigirse a él y conversar de corazón a corazón y encontrar respuestas a esos por qué no estoy con mi mamá, mi papá, mi familia?

La temporalidad no existe para ellos y ellas, esas individualidades que apenas están descubriendo lo dolorosa que puede ser la existencia en un momento dado. El corazón de los niños y las niñas no logra entender la dureza de la ley y por qué sus lágrimas no son atendidas ¿Será que esta es una magnífica oportunidad para reconocer esa maravillosa individualidad que nos asiste desde que nacemos y la cual debe servir para orientar las decisiones que las instituciones del Estado deben tomar en un momento dado? ¿Será posible revisarlas a la luz de sus particulares necesidades y encontrar salidas que alivien sus acongojados corazoncitos y sus lágrimas dejen de fluir a torrentes? ¿Será posible darles la oportunidad, a los niños y a las niñas, de hacernos propuestas, donde el amor que expresan sus corazoncitos sean tomados en consideración, habrá manera de aliviarles el alma?

Tags